HISTORIA

La historia de Quijorna inunda sus calles y sus alrededores de datos interesantes.

Dos son los hitos que resaltan la historia de nuestro pueblo,

Quijorna fue una de las rutas que experimentó el transporte de carretas con cal para la construcción del Monasterio del Escorial, y no solo eso, si no que contribuyó además a la producción, gracias a los quinientos hornos de cal que por aquel entonces tenían lugar en el municipio. Hecho que según la historia, podría dar nombre al pueblo, de este modo, “Qui”, haría alusión a la primera sílaba de quinientos y “jorna” significaría hornos.

De este hecho aún conservamos memorias en forma de yacimiento. Un antiguo horno nos recuerda nuestra historia a unos 3,5 kilómetros de Quijorna.

Superviviente de la Batalla de Bruente, Quijorna nos ofrece recuerdos de la contienda, edificios como la plaza del ayuntamiento y la iglesia, ahora reformadas, entre otros, nos cuentan las tragedias allí vividas, hoy superadas aunque no olvidadas.

Actualmente es un municipio tranquilo y afable dedicado económicamente al sector servicios, pero donde la agricultura de cereales y hortalizas guarda un lugar importante en los sectores económicos locales, especialmente los garbanzos de producción local y las verduras y hortalizas vendidas en comercios del municipio.